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Los mejores 8 consejos para reducir tu impacto y mejorar tu calidad de vida

Estos son algunos consejos para mejorar tu medioambiente y colaborar no solo contigo sino a la larga con tu planeta...

1. Regalate cinco minutos de ’verde’ por día para mejorar tu salud mental. Un estudio asegura que el contacto con la naturaleza puede ayudar a mejorar el ánimo.

2. Renunciá al consumismo para volverte más creativo. El tiempo que pasás preocupándote por cosas para comprar es tiempo que no pasás generando ideas o trabajando en proyectos.

3. Elegí experiencias en lugar de posesiones materiales para ser más feliz. Una investigación demostró que la gente que invierte en experiencias se siente más satisfecha que aquellos que compran posesiones.

4. Pensá en tiempo y no en dinero para ser más feliz. Cuando pensamos en tiempo, nos concentramos en pasarlo haciendo cosas que nos gustan con seres queridos. Pensar en dinero nos hace trabajar más.

5. Hacete vegetariano de lunes a viernes. El fundador de TreeHugger.com, Graham Hill, propone esta solución para disminuir el impacto de tu dieta en el planeta sin renunciar a la carne.

6. Adoptá 7 hábitos verdes que tenían nuestros abuelos. Las generaciones anteriores sabían cómo lograr mucho con poco.

7. Seguí estos 20 consejos para disminuir tu dependencia del petróleo. El derrame de petróleo del Golfo de México nos hizo pensar en nuestra dependencia de este recurso y en todos los productos que se fabrican con él.

8. Elegí vinos con tapones de corcho para salvar bosques en Portugal. La Asociación Portuguesa de Corcho se encuentra realizando una campaña para promover el uso de este material para que los bosques de alcornoque sigan siendo rentables y no sean talados para otras especies que den más ganancias.

5 Resoluciones verdes para 2011 inspiradas en La Historia de las Cosas

Si estamos interesados en temas ambientales, sociales y de salud, también es un momento para preguntarnos qué cambios podemos hacer en nuestras casas para avanzar hacia una vida más verde y feliz.

Desde 2007, la activista Annie Leonard viene concientizando a las personas a través de su iniciativa La Historia de las Cosas, que este año lanzó varios nuevos videos orientados a áreas específicas y un libro del mismo nombre en el que se aborda la producción y disposición de las cosas que compramos de una forma más profunda.

Inspirándonos en los nuevos videos y el libro, acá van algunas propuestas de objetivos puntuales para este nuevo año.

1. Disminuí al mínimo tu consumo de agua embotellada. La idea de que el agua corriente que es potable es de mala calidad fue instalada por empresas en una práctica que se conoce como 'manufactura de la demanda'. El plástico de las botellas de agua produce enormes cantidades de desperdicio que no son necesarios en ciudades con agua apta para el consumo. Aprendé más sobre este tema en esta nota: El impacto del agua embotellada y por qué hoy es el día perfecto para dejarla.

2. Reducí el número de cosméticos que utilizás y elegí alternativas orgánicas para los que sigas usando. ¿Sabías que tu lápiz labial o rimmel pueden contener metales pesados y derivados del petróleo? Las empresas que los producen no están obligadas a incluir todos los ingredientes que tienen en los envases, por lo cual se hace difícil entender cómo están compuestos, y pueden ser dañinos para tu salud. Más sobre este tema en esta nota: Conocé a los químicos que habitan en tus cosméticos y qué podés hacer para evitarlos.

3. Evitá el reemplazo constante de dispositivos electrónicos. La producción y disposición de estos artefactos lleva aparejados grandes impactos en el planeta y la salud de personas en países en vías de desarrollo, donde los mismos son enviados para su 'reciclado' (que muchas veces es simplemente la extracción de algunos metales y la incineración del resto). Podés conocer más sobre este tema en la nota Impactante infografía demuestra el problema del e-waste en el mundo y en el video La historia de los electrónicos (podés traducirlo eligiendo presionando el botón CC, clickeando en "Traducir leyendas", y luego eligiendo español).

4. Dejá el PVC fuera de tu casa. Si tuviera que elegir dos materiales que de ninguna forma hay que consumir, dice Leonard en el libro de La Historia de las Cosas, serían el PVC y el aluminio. De acuerdo a la activista, el PVC o vinilo es el peor tipo de plástico porque su producción es contaminante, su uso es peligroso para la salud (despide compuestos volátiles orgánicos) y su disposición es altamente problemática (no es reciclable y despide tóxicos cuando se lo deposita en rellenos sanitarios). Por todo esto, proponete no adquirir más productos de PVC. Leonard incluso sugiere que devuelvas aquellos que te regalen con una carta (ejemplo en inglés) a su fabricante indicando que es tóxico.

5. Cortá el consumo de latas de aluminio. Usualmente se piensa que el aluminio es un material amigable con el ambiente porque es reciclable, pero su producción comienza con la minería de bauxita en zonas tropicales (desplazando a nativos, animales y árboles), continúa con la generación de un líquido rojo tóxico en la etapa de tratado del metal, y culmina con el consumo de grandes cantidades de energía en su etapa de fundición. Luego, las latas de aluminio se usan y tiran en segundos. Como asegura Leonard en su libro, el uso de aluminio para latas descartables es un desperdicio: para bebidas, elegí en su lugar botellas reutilizables u otras alternativas de menor impacto.

Eclipse fantastico

Donde el clima lo permita, los habitantes de Norte y Centroamérica, y algunos de Sudamérica, tendrán los mejores asientos para el único eclipse lunar total del año.

El fenómeno empezará la noche del lunes y culminará la madrugada del martes.

Durante un eclipse lunar total, la luna llena pasa por la sombra creada por la Tierra que cubre la luz del sol. Un poco de luz indirecta logrará pasar y darle a la luna un color espectral.

Dado que el eclipse coincide con el solsticio invernal del hemisferio norte, la Luna aparecerá en lo alto del cielo. Debido a que las recientes erupciones volcánicas en diversas partes del planeta han arrojado toneladas de polvo a la atmósfera, los científicos pronosticaron que la Luna podría verse más oscura de lo usual, con un resplandor rojizo o marrón, en lugar del típico tinte amarillento.

Norte y Centroamérica podrán ver el espectáculo de inicio a fin. El eclipse total comenzará a las 2:41 de la mañana (hora de la costa este de Estados Unidos) del lunes y se extenderá por tres horas y media. La fase de totalidad _cuando la Luna está totalmente cubierta por la sombra de la Tierra_ durará poco más de una hora.

"Está perfectamente colocado para que toda Norteamérica pueda verlo", dijo Fred Espenak, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.

A diferencia de los eclipses solares, que requieren de gafas protectoras, los lunares se pueden ver de manera segura sin necesidad de protección.

En 2011 habrá dos eclipses lunares: uno en junio y otro en diciembre. Norteamérica no podrá ver el de junio y sólo apreciará parcialmente el de diciembre próximo.

Gas de extrementos...

Parece que al gas natural le esta llegando competencia y no los culpo a los fundadores de este proyecto ya que el gas natural cada vez es más caro, asi que cientificos genios estan buscando otras alternativas a este problema como el gas natural humano.

La ciudad de Oxford es la primera en el país para convertir las aguas negras en bioenergía, con el gas suficiente para darle energia hasta 200 casas, para empezar.

El proyecto es sólo el primero de varios “proyectos humanos de gas de reciclaje”, que podría suministrar hasta un 15 por ciento del suministro de energía del Reino Unido en el 2020, según un artículo publicado en Reuters.

El artículo, por Daniel Fineran, continúa:

En la empresa en participación entre Thames Water, British Gas y Redes de Nueva gas, el alcantarillado llega a la Didcot obras de algunos de 14 millones de Thames Water de los clientes y sus sólidos entonces se calienta, en depósitos en un proceso denominado digestión anaerobia, donde las bacterias descomponen material biodegradable para hacer biogás.

Todo el proceso de la visita de aseo al gas que se está entubada de nuevo en los hogares es de unos 20 días.

A medida que la persona promedio produce alrededor de 30 kilos de excremento seco, en la teoría de 62,5 millones de Gran Bretaña los visitantes de baños públicos podrían generar suficiente gas para satisfacer la demanda de 200.000 hogares y reducir la dependencia del gas importado.

“El gas que se transporte de Didcot no llega desde el Mar del Norte o en el extranjero, sino que proviene de los hogares que están entregando el gas”, dijo John Morea, CEO de Scotia de las Redes de gas, en un comunicado previo de una barbacoa en la mañana del martes.

“Eso tiene que ser reciclado en su mejor momento.”

Un propósito superior para el diseño: Mejorar la educación y la vida de chicos en zonas rurales (el caso Project H)

Paisajes de aprendizaje: diseño aplicado a crear mejores herramientas para que los chicos aprendan. ©Project H Design.

Sin duda, el diseño necesita rediseñarse a sí mismo: la crisis ambiental ya no admite la producción de objetos inútiles, y las personas están entendiéndolo, eligiendo la desmaterialización y virando hacia comportamientos como el consumo colaborativo.

En este contexto, ¿qué queda para las manadas de nuevos diseñadores que están saliendo de universidades alrededor del mundo? La creación de sistemas para mejorar la vida de la gente es una posibilidad, e iniciativas como Project H Design, interesantes modelos para tomar inspiración.

Fundada por la diseñadora Emily Pilloton y el arquitecto Matthew Miller, Project H Design es una fundación cuyo objetivo es diseñar iniciativas para las cuatro "H": humanidad, hábitats, salud (health en inglés) y felicidad (happyness en inglés).

Uno de sus proyectos más interesantes, comentado por Pilloton en una charla TED de reciente publicación, es el trabajo que la pareja está realizando en Bertie: el condado más pobre del estado de North Carolina, en Estados Unidos, que enfrenta los problemas que están sufriendo las comunidades rurales alrededor del mundo (estas zonas están convirtiéndose en pueblos fantasma a medida que las personas educadas parten a las grandes ciudades).

 
Connect Bertie: una iniciativa para involucrar a la escuela con la comunidad. ©Project H Design.

Convocados por el superintendente del sistema escolar de la zona, los diseñadores se embarcaron en la tarea de trabajar con las autoridades para ayudar a los chicos a aprender y poder tener una mejor vida de la que puede ofrecer el entorno rural.

Así, realizaron una serie de acciones orientadas a realizar cambios profundos en Bertie que se dividen en tres grupos:

Diseñar para la educación: Modificaron espacios dentro de las escuelas para facilitar el involucramiento de los chicos en las actividades de aprendizaje. Entre ellos, el rediseño de los laboratorios de computación y la creación de "Paisajes de aprendizaje", un espacio realizado con gomas recicladas en el que se anima a los chicos a aprender matemática por medio del juego al aire libre (ver foto).

Re-diseñar la educación: Con el objetivo de que cada chico en el sistema educativo pudiera tener su propia computadora con internet, crearon una campaña de comunicación llenando la ciudad de círculos celestes. De esta forma, la comunidad comenzó a involucrarse con la escuela y la institución salió de sus fronteras para involucrarse con la comunidad.

El diseño como educación: Finalmente, se implementó un programa en una escuela secundaria en el que se enseña a adolescentes pensamiento de diseño (design thinking). Durante el año lectivo aprenden conocimientos básicos y piensan en soluciones para la comunidad, incluso con herramientas y materiales para realizar prototipos. Y en el verano, pueden ser parte del equipo de Project H y construirlas. El primer proyecto es un mercado de productores para el condado, el segundo serán paradas de colectivo para el bus de la escuela y el tercero mejoras en los hogares de personas mayores.

 
Studio H: un programa para enseñar pensamiento de diseño a chicos en escuela secundaria. ©Project H Design.

"Lo que este proceso ofrece a los estudiantes es un aula diferente: ir a hablar con tus vecinos sobre sus necesidades se convierte en tu tarea, y el examen de fin de año es cortar la cinta de inauguración de un mercado orgánico. Para la comunidad, ofrece progreso real y construido, un proyecto por año", señala Pilloton en su charla de TED como reflexión.

"Si bien Studio H es un pequeño proyecto, esto podría funcionar en otros lugares. Realmente creo en el poder de las historias pequeñas porque hacer trabajo humanitario a una escala global es muy difícil: cuando hacés un zoom para afuera perdés la capacidad de ver a las personas como seres humanos", señala. Y agrega: "Los diseñadores necesitamos reinventarnos, tenemos que re-educarnos alrededor de las cosas que realmente importan, trabajar fuera de nuestras zonas de confort, y ser mejores ciudadanos en nuestros lugares de residencia".

Con los grandes cambios que se están dando en torno a las necesidades de las personas, el consumo, el diseño y la educación, este es sin duda un proyecto inspirador para emular.

Qué son las ciudades regenerativas y por qué son la clave de un futuro verde

Ecópolis: la ciudad a la que debemos avanzar. © copyright Herbie Girardet/Rick Lawrence.

Las grandes ciudades son un ejemplo de eficiencia: en ellas se proveen servicios básicos como agua, energía y transporte a un gran número de personas a un bajo costo per cápita (pensemos, por ejemplo, en el costo de llevar luz a cien personas viviendo en un solo edificio y a cien distribuidas en el campo). Pero también son el destino de la mayor parte de combustibles fósiles, metales y concreto que se extraen, y consumen casi la mitad de la capacidad fotosintética anual de la naturaleza.

Si a todo esto sumemos que más de la mitad de la población mundial vive en ciudades y que este número va en aumento, no es extraño entender que las ciudades son un elemento clave en pensar un futuro sustentable.

En Descubre el verde venimos hablando hace tiempo de diferentes acciones que se vienen llevando a cabo para hacer a nuestras ciudades más verdes y amigables con las personas: desde pequeñas intervenciones como la rehabilitación de cuadras y creación de espacios verdes, hasta la creación de nuevas urbes inteligentes y el rediseño de ciudades existentes. Sin embargo, un nuevo informe del World Future Council (vía Planeta Sustentavel) asegura que no alcanza con hacer a nuestras ciudades más eficientes: hay que pensar en ciudades regenerativas.

"El desafío hoy no es sólo crear ciudades sustentables sino ciudades regenerativas: asegurarnos que no se vuelvan simplemente eficientes en el uso de recursos y en emisiones de carbono, sino que mejoren en lugar de debilitar los servicios ambientales que reciben desde afuera de sus límites", señala el documento Ciudades regenerativas.

En concreto, significa que las ciudades deben cambiar la relación que tienen con las áreas aledañas que proporcionan recursos como agua, alimentos y materias primas: en lugar de extraer y escurrir estos ecosistemas, deberían enriquecerlos para que puedan seguir proporcionando los mismos en el tiempo y cerca de las urbes.

El documento habla de tres modelos de ciudades que se han sucedido: la Agrópolis como la pequeña urbe agrícola rodeada de los campos de producción de materias primas; la Petrópolis como la ciudad moderna centralizada y desconectada de los medios de producción, en la que la economía está basada en combustibles fósiles; y la Ecópolis -el ideal al que debemos marchar-, en la que se vuelven a acercar los medios de producción, combinados con tecnologías modernas de comunicación, transporte y generación de energías limpias.

 


Petrópolis: el modelo de ciudad actual en el que vivimos. © copyright Herbie Girardet/Rick Lawrence.

Sin duda estas ideas van en línea con conceptos como la agricultura urbana: se trata de volver a acercarnos a las fuentes que nos proveen lo que necesitamos para vivir, para entenderlas, respetarlas y cuidarlas. Ya que cuando estamos desconectados del origen de lo que consumimos, no hay forma de entender que es importante cuidarlo.

Si bien pareciera que la planificación de nuestras ciudades depende de fuerzas fuera de nuestro alcance, todos podemos movernos hacia actitudes regenerativas involucrándonos en la forma en que se producen los alimentos y cosas que consumimos, teniendo una actitud respetuosa con el medio ambiente y reduciendo nuestra dependencia de combustibles fósiles. Obviamente, también exigiendo a nuestros líderes políticas que tiendan a este futuro, e involucrándonos con nuestra comunidad.

El estudio completo Ciudades regenerativas se puede leer en el sitio de World Future Council (link a PDF).

7 Formas de reducir y reutilizar para desterrar el reciclado de tu vida

Carros de reciclaje: aliados, pero después de reducir lo que va en ellos al mínimo. Imagen: Klearchos Kapoutsis vía Creative Commons.


El título de esta nota será bastante confuso para muchas personas. No es para menos: cuando empezamos a interesarnos por el medio ambiente y temas de vida responsable con el planeta, lo primero que viene a la cabeza es "¿cómo reciclo?".

Pero "Reciclar" es sólo la tercera palabra de la principal premisa de una vida verde. Antes vienen Reducir y Reutilizar, que son de hecho muchísimo más importantes que la anterior: mientras que al reducir y reutilizar se evita la producción de nuevos objetos y materiales, al reciclar ya se ha producido el impacto de los productos y además se utilizarán recursos y energía adicionales en el proceso de convertir los mismos en otro material.

Para abrir los ojos sobre los pasos previos que puedan evitar que tengas que llegar al reciclado, te damos una interesante guía de consejos que comentamos, interpretamos y reordenamos abajo.

-Evitá comprar todo lo que puedas hacer vos: En nuestras vidas agitadas muchas veces parece imposible hacerse tiempo para preparar ciertas cosas y terminamos comprando todo en paquetes, resignando en el camino calidad y generando desperdicio. Sin embargo, al pensar unos segundos en ciertos productos parece ridículo pensar en comprarlo: dos tomates en una licuadora hacen una salsa en segundos, evitando la enorme cantidad de materias primas y energía que consume una lata o caja de tomates. Pensá antes de comprar, y elegí preparar todo aquello que puedas hacer en casa.

-Comprá en cantidad: Cuando vayas a comprar, pensá en elegir los paquetes más grandes. Más producto, menor precio, y menos empaquetados que terminan en la basura.

-También fuera de la cocina: Pensá en todo lo que existe alrededor de tu casa y adoptá la misma idea.

-Evitá lo descartable: Probablemente no hay acción más importante que esta en aspirar a reducir nuestro impacto en el planeta. Bolsas, cubiertos y platos de plástico, servilletas de papel, y bebidas embotelladas, por nombrar algunos, son elementos a desterrar de nuestra vida. Al menos en la mayor cantidad posible.

-Reutilizá: Ciertos materiales que usualmente terminan en la basura pueden tener un uso práctico en la casa. Tarros de vidrio, latas y vasos de plástico pueden convertirse en recipientes para guardar cosas pequeñas, mini macetas para plantines o lo que se te ocurra.

-Disminuí el spam físico: Tanto a través del correo como por medio de volantes, catálogos y demás folletería que nos entregan en la calle, cada día nos llenan de ’spam’ publicitario que no solicitamos ni necesitamos, y que termina en nuestra bolsa de reciclaje. Hablá con las empresas que te envían folletos y catálogos y pediles que te saquen de sus listas, y evitá el tomar folletos y papeles en la calle.

-Digitalizá tu consumo de medios: Quizás uno de los consejos más extendidos en el mundo verde pero no por ello menos valioso. Cada vez que elegís leer un diario o revista a través de la web, estás evitando la producción, traslado y disposición de kilos y kilos de papel. Pensá realmente en cuánto vas a conservar el diario o la revista antes de comprarlos, y siempre que puedas leé online.

La mancha de basura del pacífico afectando animales y naturaleza en primer plano: Midway Journey (Videos)

 

Hace algunos años, el trabajo del fotógrafo estadounidense Chris Jordan dio la vuelta al mundo exponiendo estadísticas terroríficas de consumo en forma de imágenes: un aparente cuadro del pintor impresionista Seurat estaba en realidad ’pintado’ con 106 mil latas de aluminio, el número utilizado en Estados Unidos cada 30 segundos.

Más tarde, el artista llevó su atención a las Islas Midway: un archipiélago ubicado al norte del Océano Pacífico entre Hawaii y Tokio, que por su ubicación cercana a la gran mancha de basura del pacífico sufre la contaminación de nuestra cultura descartable como ningún otro lugar en el mundo.

Allí, además de retratar a las manadas de albatros que mueren ahogados por la ingesta de plástico, Jordan y su equipo se encuentran realizando un documental y un libro explorando los efectos del plástico en la naturaleza bajo el proyecto Midway Journey.

Para esta iniciativa, el fotógrafo reunió a un grupo de cinco artistas y comunicadores que han realizado diversos viajes a las islas. De acuerdo a sus impulsores, el viaje pretende no ser sólo una oportunidad de captar imágenes, sino una experiencia transformadora para intentar buscar respuestas a la crisis ambiental de esta región y a nuestra actual forma de vida.

“No concibo este proyecto como un grupo de profesionales de los medios de comunicación que pisotean esta isla armados con sus cámaras. En cambio, espero que sea un viaje emocional y espiritual de un grupo de artistas profundamente comprometidos y que hagan honor a los problemas que Midway epitomiza", señala Jordan en el sitio del proyecto.

 "Si fuéramos capaces de estar a la altura de este reto, tal vez no sea demasiado ambicioso intentar aprovechar esta oportunidad para co-crear una colección de arte multimedia que represente con ternura este punto intermedio en el que la humanidad se encuentra en estos momentos (Midway significa ‘a medio camino’). En el ojo de la tormenta, en el vértice de la espiral, tal vez nuestros esfuerzos de colaboración puedan crear un espacio de sanación, el cual podría ejercer una pequeña influencia sobre la elección colectiva que está por venir".

Sin duda, Jordan ha demostrado que el arte es un poderoso vehículo movilizador y creador de conciencia, y seguramente volverá a demostrarlo con el lanzamiento de las nuevas obras basadas en Midway. Si bien el documental y libro todavía no tienen fecha de lanzamiento, en el sitio del proyecto se pueden ver algunos adelantos y materiales en video que hablan por sí mismos del espantoso presente de las islas.

Más sobre el proyecto en el diario de viaje de los artistas en Discovery.com y en MidwayJourney.com.

Para comenzar a pelear contra la contaminación plástica, decí que no a los productos y materiales descartables cada día.

En defensa de no bañarse todos los días: Por tu salud, el bolsillo y el planeta

En la mayoría de las grandes ciudades, las personas consideran el código aceptable de higiene personal es, como mínimo, tomar una ducha a diario, a veces incluso dos veces por día. Cualquier persona que diga que se baña día de por medio o tres veces por semana es vista de reojo y considerada un motivo de chiste.

Habiendo vivido esto en primera persona, me resulta más que interesante el artículo publicado por The New York Times algunos días atrás, que habla de la tendencia creciente en ciertos grupos de personas de dejar esa idea de pulcritud extrema de lado y ahorrar agua, productos químicos y cuidar su salud eligiendo tomar menos baños.

¿Por qué considero importante bañarse menos? Por varias razones.

1. Pelear con ideas instaladas.
Como señala la nota del Times, la cultura de la limpieza fue instalada en los años ’40 y se sigue alimentando con comerciales que muestran a las bacterias como monstruos que dan asco y a los que hay que eliminar, y a los olores personales como causa de vergüenza. Así, la industria norteamericana ha convencido a los jóvenes de menos de 24 a usar desodorante nueve veces por semana, y al 93% de los adultos a usar shampoo todos los días. Pero en la actualidad son pocos los trabajos que generan tanto trabajo físico como para requerir un baño diario: ¿de qué forma estar sentado todo el día frente a la computadora te deja ’necesitando’ limpieza profunda?

2. Tu salud y tu bolsillo.
La piel del cuerpo tiene aceites naturales y gérmenes ’buenos’ que es importante preservar ya que los mismos educan a las células de la piel a producir sus propios antibióticos. El ducharse demasiado reseca la piel y la deja más propensa a irritaciones. Esto es acelerado con el uso de productos cosméticos, que, como dijo Annie Leonard en la Historia de los cosméticos, contienen cancerígenos, disruptores hormonales y componentes tóxicos, y en los que las personas gastan fortunas. ¿Es necesario aplicar todos estos productos después de la ducha a diario? Según dice el Times, muchas personas están dejando también el desodorante y antitranspirante y utilizando productos naturales como esencias de limón en su lugar.

3. Ecología.
Se estima que una ducha de cinco minutos puede gastar unos 125 litros de agua. No hay que pensar demasiado para entender que reduciendo el número de baños se puede preservar agua apta para el consumo y ahorrar también la energía que cuesta procesar la misma hasta llevarla a nuestro hogar.

Obviamente si uno piensa adoptar los baños esporádicos debe tomar la precaución de lavarse bien las manos cuando ha estado en contacto con muchas personas e higienizar ciertas partes del cuerpo.

Pero realmente el mito de que hay que bañarse todos los días y usar tubos y tubos de desodorante es simplemente eso: un mito. Personalmente, me baño día por medio y no uso antitranspirantes desde hace algún tiempo, sólo una fragancia de una marca responsable con el medio ambiente.

Cómo se prepara México DF para lograr su objetivo ambiental en 2012

En algún momento fue una de las urbes con mayores índices de contaminación del mundo, pero estos días la ciudad de México tiene un objetivo: disminuir sus emisiones de carbono en un 12% para 2012, con respecto a 2008. Y un artículo de la revista Nature devela cuál es el componente clave para llegar a esa meta: Mario Molina.

Este científico mexicano fue responsable de advertir los peligros de los clorofluorocarburos, principales causantes del agujero de la capa de ozono, en un trabajo ganador del Premio Nóbel de Química que llevó a la comunidad internacional a tomar cartas en el asunto y llegar al día de hoy, en el que la capa que protege a la tierra de la radiación ultravioleta está casi recuperada.

Desde hace algunos años, su objetivo es colaborar en la investigación y construcción de políticas para ’limpiar’ el DF y convertirlo en una urbe modelo para Latinoamérica.

Molina comenzó a involucrarse en la calidad ambiental de la ciudad a fines de la década del 90’, cuando fundó un programa para medir la contaminación del aire en el DF. De 2003 a 2006 organizó numerosas mediciones y publicaciones que llevaron a entender que el smog era formado no sólo por la contaminación de autos, sino por los compuestos volátiles orgánicos provenientes de vehículos, latas de pinturas y solventes. Gracias a estos datos, las autoridades pudieron entender que era importante atacar las emisiones de éstos y están generando regulaciones para controlarlas.

A partir de 2004, Molina se abocó a trabajar en el control de las concentraciones de sulfuros en los combustibles de los autos, y en nuevos estándares de contaminación del aire y eficiencia de combustible para los vehículos.

Y actualmente, el científico también se encuentra con un ojo en la expansión de la ciudad, promoviendo -junto al Centro Mario Molina- cambios de política en torno al transporte público, nuevos barrios donde la gente pueda estar cerca de su trabajo, y cambios en los códigos que desalienten la expansión horizontal.

Si bien el científico ha sido cuestionado por trabajar con compañías petroleras y algunos indican que tendría que tener una postura más dura para lograr resultados, su trabajo y el de sus colaboradores está contribuyendo a que la ciudad de México se acerque a su objetivo del 12% y a volverse en el medio un modelo para Latinoamérica. ¿Lo conseguirá?

Editá tu vida para disminuir tu huella, gastar menos y ser más feliz


Imagen ©Jovoto & LifeEdited.

En Estados Unidos, la casa promedio ha ido de 93 metros cuadrados en los años 1950s a 213 metros cuadrados en la actualidad, mientras que el número de integrantes promedio de una familia ha bajado de 4.5 en 1916 a 2.6 ahora. En pocas palabras: las casas se han hecho más grandes para albergar a menos personas, y en su lugar han sido rellenadas con posesiones materiales que muchas veces no se necesitan.

Con el aumento de metros, las viviendas han aumentado también su huella de carbono, necesitando más materiales para ser construidas, más energía para ser aclimatadas, más de todo. Y los niveles de felicidad de las personas se han mantenido iguales o han disminuido.

Con todas estas ideas en mente, Graham Hill, fundador del prestigioso sitio TreeHugger.com (parte de Discovery Communications), ha lanzado LifeEdited (La vida, editada): un concurso que busca hacernos reflexionar acerca de cómo vivir con menos, ahorrar dinero y ser más felices.

La base del concurso es enviar ideas para rediseñar un departamento de 39 metros cuadrados en la ciudad de Nueva York al sitio de diseño colectivo Jovoto. Allí las mismas serán discutidas y votadas y Hill elegirá las mejores para usarlas en la renovación del espacio.

Hay alrededor de 70 mil dólares en premios y numerosos objetos adicionales de recompensa, como bicicletas plegables, cámaras digitales y servicios de comunicaciones.

Pero más allá del concurso y este particular espacio en sí, las ideas y la discusión a su alrededor pueden ser oportunidades perfectas para observar nuestra vida y darnos cuenta de cómo podemos sacar el mayor provecho de lo que tenemos. Una idea para empezar: los dormitorios dentro de las casas son utilizados un 30% del tiempo que estamos en ellas, ¿es necesario destinar un ambiente a ellos siempre? ¿es posible pensar en la cama como un elemento retráctil?

 
Idea de cama+mesa en una estructura que cambia de función. Enviada al concurso por Lloyd Alter, arquitecto y escritor para TreeHugger.com.

Desde ese pensamiento más radical hasta considerar si realmente necesitamos las bibliotecas, armarios, estantes y demás cosas que pueblan nuestras casas, y sobre todo si estamos usando todo lo que poseemos o si podemos vivir con menos, más en el bolsillo y mejor, LifeEdited ofrece un espacio para la reflexión. ¿Se animan a editar su vida?

Para participar, pueden entrar al micrositio de Jovoto. Más en LifeEdited.org.

Uruguay prueba medidas de mitigación y adaptación al cambio climático para el mundo

El campo uruguayo, protagonista de ensayos contra fenómenos naturales. Imagen: Beatrice Murch bajo Creative Commons.

A pesar de que las negociaciones internacionales para establecer límites a las emisiones de carbono y para incentivar a los países a tomar medidas de adaptación continúan alrededor del mundo, las mismas avanzan demasiado lentamente mientras que consecuencias como los desastres naturales no se están tomando tanto tiempo.

Frente a esta contradicción, muchos sectores abogan por la acción individual de países, y por ello es interesante conocer que investigadores de la Universidad de Columbia están llevando a cabo acciones en Uruguay para probar la eficacia de medidas de mitigación de gases y adaptación del país, que podrían servir de modelo para otras naciones.

Quien informa sobre el programa es Walter Baethgen, director para América Latina y el Caribe del Instituto Internacional de Investigación sobre Clima y Sociedad, IRI, de la Universidad de Columbia, en un artículo de BBC Mundo.

El grupo se está concentrando en este momento en lo que llaman "variabilidad climática": los cambios que se están dando en el clima de los países año a año, como el aumento o disminución de lluvias y temperaturas.

Luego de observar cómo influyen estos fenómenos en áreas como la producción agropecuaria, se identificaron algunas acciones que se pueden realizar para disminuir su impacto.

En concreto, por ejemplo, frente a la falta de agua en verano se está coordinando un sistema de riego para varios productores que no podrían haberlo instalado cada uno por separado por su alto costo. Y, aprovechando que en Uruguay el 70% de las tierras están bajo pasturas, se está promoviendo el alternado de cultivos de soja con otros de maíz y sorgo para preservar los mismos, que absorben mejor el agua en grandes lluvias.

Desde el punto de vista de la reducción de emisiones, se está estudiando el aprovechamiento de los residuos de la producción de leche para generar energía más limpia que la tradicional, entre otras medidas.

¿Por qué Uruguay? Se trata de un país chico en tamaño en el que varios ministerios se alinearon en trabajar con estos temas. Sin duda una interesante movida que vale la pena seguir de cerca.

Diseñar gadgets siguiendo el modelo del cuerpo: Piel, esqueleto y órganos

 
El sistema SSG. Imágenes: Captura de pantalla charla TED Fellows.

La forma en que estamos consumiendo teléfonos celulares, reproductores de mp3, computadoras y artículos de este tipo no es para nada sustentable.

Si bien las personas pueden comenzar a tener una actitud responsable con los mismos usándolos el mayor tiempo posible, eligiendo aquellos que sean eficientes en energía y pensando en arreglar antes de reemplazar, para que éstos reduzcan verdaderamente su huella es necesario que la industria reformule sus prácticas y sistemas.

En una charla reciente del programa TED Fellows (vía Planet Green), el diseñador Dominic Muren propone hacer esto mediante el biomimetismo, tomando al cuerpo como ejemplo.

Muren señala que los gadgets podrían producirse imitando el sistema de piel, esqueleto y órganos que da vida a numerosos animales que habitan el planeta, incluyendo a los seres humanos.

Si en lugar de componentes especializados para cada gadget se pensara en otros más genéricos, los mismos podrían ser ’transplantados’ de un dispositivo a otro como en la medicina moderna se reemplazan órganos. De esta forma los electrónicos serían fáciles de arreglar y durarían más tiempo porque podrían mejorarse, y se ahorraría energía en la producción de pequeñas partes específicas.

 
Un modelo de gadget con partes intercambiables.

El esquéleto de un objeto sería un marco para los componentes internos, con el adicional que tendría flexibilidad y podría recibir golpes sin que eso significara su ruptura.

 
El ’esqueleto’ de un reloj.

Finalmente, la piel sería una malla o recubrimiento externo que contiene los componentes internos y los protege, pero que también podría tener funcionalidades táctiles (por ejemplo, para un teléfono).

 
Una propuesta de teléfono con una ’piel’.

Si bien la idea de pensar los productos en forma modular para extender su vida útil no es una novedad en sí misma, el asociar estas ideas al cuerpo sirve para entender mejor de qué forma la naturaleza puede proveer respuestas a los problemas que ha creado el hombre.

Muren llama a su sistema SSG (Skin, Skeleton, Guts - Piel, Esqueleto, Organos).

Huertas urbanas: Los desafíos de la fusión entre campo y ciudad

Que la producción de vegetales está volviendo a las ciudades no es novedad: huertas urbanas en el medio de Berlín, en Nueva York y varios proyectos de granjas verticales en desarrollo lo confirman.

Sin embargo, la fusión o re-acercamiento del campo con la ciudad no es algo tan sencillo. Desde el análisis acerca del uso del espacio público hasta el realismo sobre la cantidad de alimentos que se pueden producir, hay diversos temas que es importante discutir y pensar.

Un artículo de Grist reflexiona sobre esto y, citando a diferentes analistas del tema, destaca algunos puntos a considerar:

-No siempre los espacios disponibles en la ciudad son aptos para granjas y no siempre se puede llevar una comunidad al campo (en referencia a proyectos de comunidades rurales). Ciertos espacios en ciudades son más útiles para otras actividades, y a veces el llevar una mini comunidad al campo resulta simplemente en crear un suburbio y llevar más desarrollo donde debería haber producción de tierras.

-En paralelo al avance de acercar a las dos puntas, es bueno que siga existiendo una diferencia entre el campo y la ciudad: cuando se tienen espacios mitad urbanos-mitad campestres, se termina teniendo un gran espacio neutral que no es ninguno.

-La agricultura a pequeña escala tiene un papel dentro de las ciudades, pero manteniendo la trama urbana intacta y adaptándose a los márgenes: techos, islas de tráfico, interiores de cuadras, patios y jardines. "Donde hay limitaciones, hay innovación", señala el texto en torno a las oportunidades de aprovechar al máximo esas áreas.

-Otra opción es apelar a los llamados "jardines urbanos efímeros", denominados de esa forma por Jason King refiriéndose al uso de parcelas vacantes temporalmente para la instalación de huertas que tendrían un ritmo alternativo.

-Finalmente, ¿es posible producir en la ciudad toda la comida que se necesita para alimentar a sus habitantes? Probablemente por ahora no, por ello no hay nada de malo en que los granjeros sigan estando en los alrededores de las ciudades llegando a las mismas cada semana.

Mientras el tema sigue desarrollándose y madurando, este tipo de reflexiones son interesantes para entender hacia dónde van nuestras ciudades. Ustedes, ¿ya tienen su huerta urbana?

¿Cómo ser más verde y feliz? Pensá en tiempo y no en dinero (Estudio)

Se ha hablando sobre estos temas hace tiempo: las experiencias y no los objetos dan felicidad, los jóvenes están tendiendo a valorizar más otras cosas sobre el consumo y hay un deseo en general de volver a lo verde porque claramente el contacto con la naturaleza provoca bienestar.

Sin embargo, todavía siguen apareciendo más pruebas que nos empujan en una dirección alternativa. Esta vez se trata de un estudio realizado en la Universidad de Pensilvania, en el que la investigadora Cassie Mogilner se embarcó en la tarea de observar cómo influye la concentración en ciertas ideas en el uso que hacemos del tiempo más tarde. Las conclusiones son sumamente interesantes.

Mogilner tomó a un grupo de voluntarios y los enfrentó con una serie de oraciones que contenían palabras relacionadas al tiempo (como reloj o día), mientras que propuso a otro trabajar con ideas relacionadas al dinero (con palabras como riqueza o dólares). Más tarde, se les preguntaba a las personas cómo pensaban pasar sus próximas 24 horas.

Aquellos que habían estado pensando en el tiempo, querían realizar actividades sociales; mientras que quienes habían estado pensando en dinero estaban planificando pasar más tiempo trabajando. Llevando el estudio al mundo real, la investigadora propuso a personas entrando a un café llenar un cuestionario con palabras relacionadas al tiempo o al dinero, y luego observó su comportamiento dentro del lugar (si estaban chateando o interactuando socialmente, o trabajando). A su salida, se les preguntaba cuán contentos y satisfechos estaban.

Una vez más, aquellos que estuvieron pensando en tiempo pasaron sus horas socializando y estaban más felices; al tiempo que quienes pensaron en dinero estuvieron trabajando y estaban menos satisfechos al salir.

La moraleja de este estudio no podría ser más contundente: la concentración en las cosas y el dinero saca el foco de aquello que es mucho más importante para nuestro bienestar, que es el invertir tiempo en conectarnos y ser felices. Cuando sacamos la atención del dinero, además, nos concentramos en tener una vida más frugal, lo cual lleva a disminuir nuestra huella en el planeta.

¿Se animan a probar el invertir el día de hoy pensando en el tiempo?

'Consumo colaborativo': Qué es y por qué es interesante para el planeta y la sociedad


Esquema de un sistema de servicio de producto (Product service system). ©CollaborativeConsumption.com

Uno de los fenómenos más interesantes que se están dando dentro del movimiento verde en los últimos años es el nacimiento y expansión de diferentes formas de acceder a productos y servicios que no involucran la compra de los mismos.

Servicios de alquiler de autos, ropa y objetos de todo tipo, trueque de persona a persona, préstamos temporales, y el regalo de cosas en desuso por medio de redes como Freecycle están apuntando hacia un nuevo tipo de sociedad colaborativa por medio de la conexión y la tecnología.

La escritora y consultora Rachel Botsman y el emprendedor Roo Rogers estuvieron observando estos fenómenos y han escrito un libro llamando al movimiento ’Consumo colaborativo’ (Collaborative consumption).

De acuerdo a su definición, el Consumo colaborativo "se refiere a la rápida explosión de las prácticas de compartir, trocar, prestar, intercambiar, alquilar y regalar, reinventadas a través de tecnologías de redes en una escala y en formas que nunca habían sido posibles".

Si nos remontamos en el tiempo, ya en las pequeñas ciudades de la Baja Edad Media europea los artesanos y productores agrícolas intercambiaban productos entre sí sin la necesidad de dinero. Perdidas en el tiempo con la aparición del capitalismo, el dinero y el paradigma de la acumulación, estas prácticas están siendo rescatadas en este momento y potenciadas con las posibilidades que abre internet.

 
Esquema de cómo funcionan los mercados de redistribución (como los sitios de intercambio). ©CollaborativeConsumption.com

Algunos ejemplos de plataformas exitosas basadas en la economía de compartir son el servicio de alquiler de autos Zipcar, en el que las personas rentan autos a otras personas que no los usan por horas. El sitio Ecomodo ofrece la posibilidad de tomar prestado un objeto de otra persona por unos días. Otros sitios como Swap.com permiten intercambiar un objeto por otro con personas que tienen cosas en desuso. Y como éstos, hay miles de nuevos ejemplos cada día.

A su vez, el compartir objetos evita la producción de otros nuevos, lo cual termina reduciendo el impacto que podemos tener en el ambiente.

¿Cómo ser parte de este interesante movimiento? Cada vez que necesites algo, comenzá por pensar siempre la forma de tomarlo prestado de algún contacto o alquilarlo, y buscá forma de hacer circular tus pertenencias en desuso.

Si bien las herramientas online específicamente diseñadas para esto ayudan, en realidad se trata más bien de una actitud: evitar la adquisición y buscar formas alternativas de acceder a aquello que necesites.

Más sobre el movimiento en www.CollaborativeConsumption.com.

Cuando la solución a grandes problemas viene de ciudadanos: Tres respuestas creativas de Argentina por el desarrollo

 


Los participantes de TEDxChange Buenos Aires. Imágenes: Cortesía TEDxBuenosAires. 

Como mencionábamos hace unos días, el lunes se realizó TEDxChange, un evento especial co-organizado por las prestigiosas conferencias TED y la Fundación Bill y Melinda Gates para reflexionar sobre las metas del milenio. 

En TEDxBuenosAires, uno de los eventos locales que se sumaron a la iniciativa, se presentaron tres interesantes respuestas de programas autogestionados por emprendedores y ciudadanos para combatir la pobreza y propiciar el desarrollo. Si bien éstos tienen algunos años, un repaso por los mismos y sus resultados nos abre los ojos sobre la creatividad que pueden demostrar los países en vías de desarrollo ante la necesidad. 

CEGIN: Programa de salud para las mujeres de la Puna 

 
Jorge Gronda y Rosario Quispe, creadores de CEGIN.

Creado hace cinco años por la líder social aborigen del norte de la Argentina Rosario Quispe y el médico ginecólogo Jorge Gronda, CEGIN es un centro de atención para mujeres de bajos recursos del norte del país. 

El mismo es un híbrido entre una cobertura privada y un servicio gratuito, con el objetivo de brindar una atención diferente a la de los hospitales públicos pero llegando a la población de riesgo. Allí, las mujeres pagan sólo 100 pesos por año (unos 25 dólares) para recibir controles ginecológicos y control de natalidad, entre otros servicios. Se estima que se atienden allí unas 60 mil mujeres al año, 500 de las cuales reciben operaciones que previenen casos de cáncer que antes llegaban a la muerte. 

Frente al objetivo del milenio de mejorar la atención de mujeres embarazadas y dar seguridad y poder a las mujeres, esta iniciativa logró mejores resultados que numerosos programas de salud, y lo más importante es que no tiene fecha de vencimiento. 

Club del trueque 

 
Ruben Ravera, uno de los promotores del Club del Trueque.

En 2001 después del estallido de la crisis en Argentina, en medios de todo el mundo circuló la interesante noticia: en el país florecían los Clubes del trueque. Estos espacios promovidos por un grupo de profesionales buscaron promover el desarrollo alternativo por medio de la valorización del trabajo por sobre el capital o el dinero. 

Los clubes, además, promovieron la creación de comunidad y propiciaron el desarrollo de micromercados, que no son afectados por los temblores del sistema, los cuales responden con éxito a la meta de erradicar la pobreza extrema y el hambre. 

Un modelo que sería interesante seguir replicando a niveles locales, más allá de las crisis. 

Tramando + La Juanita 


Toty Flores de la cooperativa La Juanita y Martín Churba, diseñador. 

Desde 2004 y por tres años y medio, el diseñador de moda de fama internacional Martín Churba realizó una alianza con la cooperativa de trabajadores La Juanita para la producción de guardapolvos fashion que llegaron hasta las vidrieras de Tokio, Japón. 

Si bien la misma concluyó, demostró que es posible realizar alianzas entre sectores diferentes de la sociedad para garantizar el desarrollo y erradicar la pobreza por medio de sistemas que parecen alienados de estos temas, como la moda.

¿Qué podemos aprender de estos casos? Cuando leemos sobre ’metas del milenio’ o sobre solucionar enormes problemas globales, muchas veces parece que las respuestas tienen que venir de los gobiernos o agencias humanitarias. 

Pero estas iniciativas demuestran que el talento local puede dar alternativas (parciales, por supuesto, pero replicables) para el cambio. ¿Están de acuerdo? 

Cómo aplicar las tácticas comerciales de Coca Cola a objetivos humanitarios

 

El último lunes se realizó el evento TEDxChange, co-organizado por la prestigiosa conferencia TED en conjunto con la Fundación Bill & Melinda Gates y con contenidos adicionales producidos por decenas de capítulos de TEDx en diferentes países, entre ellos Argentina (TEDxBuenosAires y TEDxRiodelaPlata), Bolivia (TEDxSansFrontieres) y Brasil (TEDxVillaMada). 

Las diferentes presentaciones de oradores rondaron en torno a las Metas del milenio: una serie de 8 objetivos de desarrollo establecidos por la Organización Naciones Unidas que buscan proporcionar una mejor calidad de vida a las personas y que deberían ser logrados para 2015. 

Muchos datos e ideas interesantes surgieron del evento: entre ellas el que el mundo está progresando hacia ellas y que algunas son, de hecho, posibles. En TEDxBuenosAires, presentaciones de distintos emprendedores (que comentaremos en otro post) demostraron que los países en vías de desarrollo están aportando modelos innovadores. Pero Melinda Gates se destacó con una idea llamativa: por qué es necesario aplicar las prácticas comerciales de Coca Cola para lograr estos objetivos. 

Viajando por diferentes países en vías de desarrollo, la esposa del multimillonario creador de Microsoft, Bill Gates, observó que las familias carecían de muchas cosas, pero no de una: Coca Cola. Entonces, se preguntó, ¿qué está haciendo bien esta empresa, y qué pueden aprender las organizaciones humanitarias para aplicar a sus campañas? 

Gates identificó tres elementos clave en el accionar de Coca Cola:
-Monitoreo de datos en tiempo real, que permite que la empresa sepa cuánto se vende día a día y en qué zonas se necesita reabastecer el producto o mejorar esfuerzos.
-Aprovechamiento del talento local, que se refiere a cómo la empresa observa y aprovecha las ocurrencias de las personas en su lugar de origen para sus operaciones.
-Marketing aspiracional, que es el principal motor de crecimiento de la empresa, utilizando comunicaciones que apelan a emociones para que las personas quieran consumir el producto. 

Aplicándolo a causas humanitarias, la filántropa luego señaló cómo los proyectos de desarrollo usualmente evalúan resultados al final de las campañas, cuando los mismos son inútiles para tomar decisiones, y cómo el monitoreo de datos en tiempo real pudo impedir un brote de Polio en India. Cómo el talento y las costumbres locales pueden aplicarse para entender mejor cómo enviar ayuda, por ejemplo entendiendo que en algunas regiones de Africa las personas no pueden trasladarse hasta centros médicos, por lo cual es importante enviar a médicos a las casas. Y finalmente, cómo el marketing es esencial para que las campañas tengan mejores resultados. 

"Las campañas contra enfermedades, por ejemplo, siempre apuntan a ideas negativas: Dejá de hacer esto para evitar tal cosa, nunca a lo aspiracional. Tenemos que dejar de pensar que si la gente necesita algo no tenemos que ’vendérselo’", indicó en este sentido. 

Sin duda ideas que tienen mucho sentido en un mundo cada vez más conectado y globalizado, pero en el cual las diferencias culturales siguen marcando territorios. 

Al final de la conferencia y luego de escuchar a los diferentes oradores, Gates concluyó: "El cambio es posible, estamos progresando". 

 

Increíble casa de diarios reciclados demuestra el verdadero potencial del papel


Imágenes: PaperHouseRockport.com. 

Las bolsas de basura de nuestros hogares están llenas de valiosos materiales que tiramos día a día: plásticos, papel, telas, etc. Diversos diseñadores alrededor del mundo están trabajando con materiales de descarte para hacernos ver el potencial de los mismos, pero son proyectos como el de la Casa de Papel (vía Greenopolis) los que nos hacen despertar y apreciar el verdadero valor de estos productos. 

Esta estructura ubicada en la ciudad de Rockport, en el estado de Massachusetts (Estados Unidos), fue realizada por el ingeniero Elis Stenman, y se encuentra enteramente recubierta con cilindros de papel de diario enrollado. Si bien la estructura de la misma es de madera, todo el aislamiento y terminación se encuentran realizados en papel aglutinado y barnizado. 

 

Stenman comenzó a construir la casa en 1922 y, luego de terminarla en 1924, vivió en ella durante los veranos hasta 1930. Desde entonces, la misma ha soportado el paso del tiempo con altura y actualmente es una atracción turística que puede ser visitada. 

Se estima que hay más de 100 mil periódicos reciclados en la casa, que además de las paredes cubren muebles como un piano, y conforman mesas, sillas y lámparas (las cuales, sí, están realizadas íntegramente con papel). 


  

Con el tiempo, se fueron agregando estructuras como una galería alrededor para proteger a las superficies externas del clima, y nuevas capas de barniz. Nadie sabe bien por qué el ingeniero decidió realizar este proyecto, pero tampoco importa demasiado. 

 

Quizás lo más interesante del proyecto es el demostrar el real valor de lo que muchas veces consideramos basura: ¿cuántas cosas podrían hacerse con un sistema como este, evitando que valioso papel vaya a parar a la basura y disminuyendo la presión en la extracción de nuevos recursos para las mismas?

¡Ya tienen un proyecto para el fin de semana! 

Qué es una comunidad en transición y cómo podés sumarte al cambio

Como veíamos algunos días atrás con el proyecto Repensando la felicidad, diferentes iniciativas alrededor del mundo están repensando la forma en que vivimos y vislumbrando nuevos modelos de comunidades en donde haya más conexión, menos impacto en el ambiente y, sobre todo, mayor bienestar entre los habitantes. 

Una de ellas es el Movimiento de transición (también llamado ’Pueblos en transición’ y ’Red de transición’): un concepto nacido en Irlanda y posteriormente desarrollado en Inglaterra a partir de 2005, en el que se promueve el cambio y la adaptación a los problemas planetarios desde la acción comunitaria. 

El mismo se ha expandido vastamente por el Reino Unido y también ha llegado a países de Europa y regiones de Estados Unidos, y recientemente se ha comenzado a difundir un nuevo documental que retrata estas iniciativas. ¿Pero qué es exactamente un pueblo/comunidad en transición y cómo podés sumarte? 

De acuerdo al sitio oficial de la organización Transición network, una iniciativa de transición es una "respuesta a las presiones del cambio climático, a la dependencia de combustibles fósiles y a las dificultades económicas, liderada por una comunidad". 

Todo comienza con una simple pregunta: "¿Cómo puede nuestra comunidad responder a los desafíos y oportunidades de problemas como el agotamiento del petróleo, el cambio climático y las dificultades económicas?". Las respuestas son el corazón del accionar de distintos pueblos que se sumaron, con acciones como crear campañas de concientización sobre el uso de combustibles fósiles, formar grupos para pensar formas sostenibles de producir comida y energía, conectarse con autoridades locales para planificar el futuro de la comunidad, etc. 

Generalmente en un principio se realizan algunas reuniones para crear conciencia y conectar a más gente. Luego, se crean subgrupos para pensar soluciones para cada problema específico, para más tarde pensar en un plan a largo plazo (15-20 años) para reducir la huella de carbono y crear un camino sustentable para la comunidad. El último paso es implementar el plan y conectarse con otras iniciativas y pueblos en transición. 

Cualquier persona puede plantar la semilla para que nazca una nueva comunidad de transición. Un primer paso simple es leer el documento creado por uno de los fundadores del movimiento, que está traducido al español: El concepto de transición (PDF) y el Wiki en español, que cuenta con numerosos documentos, entre ellos el instructivo Cómo preparar una iniciativa de transición. Si viven en Europa, Estados Unidos o Brasil, también pueden mirar el mapa de iniciativas para encontrar alguna cerca de su residencia. 

Una vez que se hayan sumado, sólo queda construir con los vecinos y empezar a transitar la ruta hacia la independencia del petróleo y el autosustento. ¿Se animan? ¿conocen alguna iniciativa de este tipo?